Ocuparon cargos dentro de CCOO y UGT y ahora ganan 366.000 euros al año como consejeros
Los
sindicatos han sacado el hacha de guerra al gobierno de Rajoy. UGT y
CC.OO. anunciaron una huelga general para el próximo 29 de marzo y en el
día de hoy —precisamente 11-M— hay convocada una manifestación en
Madrid contra la reforma laboral. A este clima de tensión viven ajenas personas
que en su día estuvieron defendiendo los derechos de los trabajadores y
ahora ocupan cargos en los Consejos de Administración de grandes
empresas.
Francisco
Baquero Noriega, está afiliado a CC.OO. desde hace 40 años, y pertenece
al Consejo de Administración de Caja Madrid desde el año 2007. Gana 366.000 euros brutos al año. Todo ese dinero va al bolsillo de este histórico sindicalista y no destina ni un céntimo a las arcas del sindicato.
«No
tengo ninguna vinculación orgánica ni económica con ninguna
organización sindical. Tengo la vinculación afiliativa y sentimental»,
aclara Baquero Noriega. Su nombre siempre ha estado asociado al de
Comisiones, donde ocupó durante varios años el cargo de secretario de
Comunicación de Comfia, la Federación del sindicato que se encarga de
los temas de banca. Durante esta etapa se dio a conocer en el sector
financiero y decidió presentarse en una de las listas del Consejo de
Caja Madrid por el grupo de «impositores», es decir, de aquellos que defienden los intereses de los clientes, y no por CC.OO.
Los negocios familiares
Antes de resultar
elegido, Baquero Noriega ya había comenzado su carrera como empresario.
En marzo de 2005 creó junto a su mujer, la también sindicalista de
CC.OO. María Jesús Paredes, la empresa Hostelería Zaranda, dedicada a la
restauración. Dos años más tarde fundó Interlocución para la Gestión,
una consultora que asesoraba a empresas y tenía relaciones con los
sindicatos aunque esto siempre lo han negado los sindicalistas. Ya en su
día, miembros de CC.OO. denunciaron que estas actividades podrían ser
incompatibles con el régimen interno del sindicato.
De
hecho, esta firma tiene su domicilio fiscal en la calle Princesa 13 de
Madrid, en la misma planta donde está registrado el Grupo Asas, un holdingde empresas que trabaja para los sindicatos en la gestión de cursos de formación.
A los pocos meses de poner en marcha Interlocución para la Gestión, y ya trabajando dentro del Consejo de Caja Madrid, Baquero funda una nueva sociedad, Luasira S.L.
En esta ocasión, el objeto social era la prestación de servicios de marketing,
comunicación y relaciones públicas de empresas. «Luasira hace estudios
de mercado, de estrategias de negocio, y no hay ningún sindicato entre
nuestros clientes», explica el sindicalista.
Esta
empresa, según el último balance de cuentas que aparece en el Registro
Mercantil, tiene una facturación anual de 388.310 euros, una cifra
elevada si se tiene en cuenta que no tienen ningún empleado contratado.
Se registró en septiembre de 2007 y, según las escrituras, el primer
administrador único fue Baquero. Sin embargo, a los pocos meses decidió
colocar a su hijo Jorge Gómez Paredes al frente de la compañía, como ya
hiciera en Interlocución para la Gestión.
Con
esta maniobra el sindicalista, y no siendo jurídicamente su
administrador, evita rendir cuentas al Consejo de Bankia, que exige a
sus miembros que «antes de aceptar cualquier puesto directivo en otra
sociedad o entidad, deben consultar a la comisión de nombramientos y
retribuciones».
Según
los datos consultados en diversos Registros de la Propiedad, el
matrimonio Baquero y Paredes podría poseer un patrimonio inmobiliario de
más de dos millones de euros. Son dueños de un chalé de 250 metros
cuadrados en Pozuelo (Madrid). En pleno boominmobiliario,
decidieron invertir en ladrillo y compraron una vivienda de 130 metros
cuadrados en uno de los barrios más caros de la capital, un piso en la
sierra madrileña y dos apartamentos en Denia, en la provincia de
Alicante.
ABC
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