Sigue el debate sobre los posibles recortes-entre ellos los de salarios de funcionarios- y subidas de impuestos tras las elecciones del 22 de mayo. Ahora le ha tocado el turno, al presidente nacional del sindicato de funcionarios CSI-F, Domingo Fernández, quien ha manifestado este lunes en Soria su temor por un nuevo recorte de las retribuciones complementarias de los funcionarios, una vez que se celebren las elecciones autonómicas y municipales.Fernández, que ha considerado un error que el Gobierno de España deje en manos de los gobiernos autonómicos la regulación de esta parte de los salarios de los empleados públicos, ha calificado de "peligro cierto" la reducción de las retribuciones complementarias ya que algunos dirigentes autonómicos ya lo han insinuado.
En su opinión, el problema de la estructura de la Función Pública está en la administración paralela montada por las comunidades autónomas, con miles de empresas públicas y sin control "y es donde habría que recortar".
Fernández, que ha visitado hoy las dependencias de su sindicato en Soria, ha pedido a la clase política que también se "apriete el cinturón" en el Estado de las Autonomías "que ahora sabemos que es ingobernable".
Además, ha asegurado que se habían conseguido, con el esfuerzo de todos, unos servicios públicos de calidad (Sanidad, Enseñanza, Seguridad), que ahora se están poniendo en peligro porque la clase política "no sabe ahorrar en otros sitios con tanto despilfarro y nos tememos que cuando pasen estas elecciones, que ya no tendrán miedo a perder votos, empiecen otra vez a recortar los servicios públicos".
Fernández ha calificado el recorte en vigor de las retribuciones de los empleados públicos como "fuerte", "improvisada" y "chapucera", con fallos "gravísimos" como la ruptura de la proporcionalidad de las retribuciones básicas y la reducción drástica de las pagas extraordinarias.
Desmentidos
Mientras tanto, seguían los desmentidos por parte del Gobierno sobre posibles recortes y subidas de impuestos después de las elecciones autoómicas y municipales. Ahora le ha tocado el turno a la vicepresidenta y ministra de Economía, Elena Salgado, quien ha asegurado este mismo lunes que en España "no hay ninguna necesidad de tomar nuevas medidas" para alcanzar los objetivos de reducción de déficit, que "no son discutibles" y que el Ejecutivo respetará.
Salgado salía así al paso de las declaraciones del vicesecretario general de Comunicación del Partido Popular, Esteban González Pons, quien subrayó este fin de semana la gravedad y complejidad de la situación económica española y destacó las advertencias realizadas en la última semana por el FMI, la UE, la OCDE y el BCE.
La ministra de Economía y Hacienda aseguró que en España "no hay ninguna necesidad de tomar nuevas medidas" para alcanzar los objetivos de reducción de déficit, que "no son discutibles" y que el Ejecutivo respetará. Por contrariar, Bruselas, como en diciembre de 2010, repitió advertencias el pasado viernes, al decir que España no conseguirá cumplir con los objetivos de reducción del déficit público marcados por la UE en los próximos dos años, según las previsiones de la Comisión Europea, que podría pedir nuevos recortes del gasto al Gobierno en los próximos meses.
"España se ha comprometido a su objetivo de déficit fiscal y debe alcanzar ese déficit. Es una piedra angular de la estrategia económica de España, que ha funcionado y ha ayudado a España a desacoplarse de los tres países con programas", ha explicado el comisario europeo de Economía, Olli Rehn, que ha eludido recomendar directamente al Gobierno que adopte nuevas medidas de ajuste para alcanzar sus objetivos.
El Ejecutivo español estima que la economía crecerá un 1,3 % en 2011, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) considera que el Producto Interior Bruto (PIB) avanzará este año un 0,8 %. Obviamente, si la economía crece menos, habrá menos ingresos, lo que redundará en menos margen para gastar.
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