La ola de asaltos a chalés cometidos en los últimos meses por grupos organizados de delincuentes extranjeros ha reabierto el debate sobre si el incremento del número de inmigrantes que llegan a nuestro país está directamente relacionado con un mayor índice de delincuencia. Todos los partidos se manejan con suma prudencia, aunque en ocasiones no duden en utilizar este fenómeno como arma arrojadiza en el debate político. La sociedad debe saber que cada vez hay más bandas que vienen a delinquir. La razón de esta nueva delincuencia hay que buscarla en la mayor riqueza de los países de destino y en sus leyes, más garantistas que las del lugar de origen. Ahora tenemos tipologías delictivas distintas: redes ilegales de inmigración, clonaciones de tarjetas de crédito, sicarios… que no existían en España. Sus autores son grupos que se dedican a todo, y los mejor organizados son los kosovares y rumanos.Vienen de países que han estado en guerra, donde la vida de los demás y la suya propia no vale nada, lo que explica su violencia extrema, que ha generado una sensación de inseguridad que no se corresponde con las cifras de criminalidad de nuestro país.
Presos extranjeros
Otro elemento que sirve para valorar la incidencia de los delitos cometidos por extranjeros es el número de ellos que está encarcelado, y aquí el resultado es elocuente: uno de cada tres reclusos es extranjero, y entre 2005 y 2010 su número ha aumentado un 135,6%. Sólo en el último año ingresaron en prisión 1.679 personas, y ocho de cada diez eran extranjeros.
¿Permiten los anteriores datos afirmar, sin más, que delincuencia y emigración son dos conceptos que van unidos? La directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, asegura que no. “Las cifras son engañosas, porque el 30% de internos de otros países no son inmigrantes, sino extranjeros, y ahí se incluyen ciudadanos de la Unión Europea que han entrado en nuestro país con sus pasaportes en regla.También hay que tener en cuenta que existe una gran desproporción entre preventivos y penados. Casi un 40% de los presos extranjeros son preventivos, mientras que el porcentaje de los españoles es del 14%. Los jueces dictan auto de prisión en lugar de ponerles una fianza para garantizar que se presentarán a juicio, pero nadie ha analizado cuántos de ellos son finalmente condenados”.
Libertad
La máxima responsable de las prisiones españolas sostiene que un último factor a destacar es que “tanto los jueces como las juntas de tratamiento de las prisiones son también más remisas a la concesión del tercer grado a los presos foráneos por la falta de arraigo y porque muchos carecen de papeles en regla, lo que demora su puesta en libertad. Si tenemos en cuenta todas estas circunstancias, las cifras de presos nacionales y extranjeros se equilibrarían bastante”.
Por nacionalidades actualmente el mayor número de estos reclusos son marroquíes, 4.387, seguido de los colombianos, 1.891; los rumanos, 1.235, y 1.103 argelinos. La mayoría de ellos han incurrido en delitos de robo y tráfico de drogas a pequeña escala, aunque también hay casos de extranjeros encarcelados por faltas.
Delincuencia de riesgo
La delincuencia se asocia también a la inmigración ilegal, que llega en pateras y cayucos, meses atrás desde las costas marroquíes y ahora desde el África subsahariana, con Mauritania y Senegal como principales exportadores de personas que huyen de la miseria en sus países.“La delincuencia de riesgo está asociada a redes multinacionales que operan en varios países, afecta a un número pequeño de personas y no hay que asociarla con la inmigración –dice Mercedes Gallizo–. La gente que vemos en televisión llegar a nuestras costas desde África en pequeñas embarcaciones viene a buscarse la vida, no son delincuentes y muy pocas de ellas acaban en prisión. Hay que decirlo para que no se criminalice a quien no tiene nada que ver con el delito”.
Ilegales
La imposibilidad de cuantificar a los ilegales lleva con frecuencia a hacer un cálculo poco riguroso. La diferencia entre los censados y los residentes sitúa en más de un millón de personas la bolsa de ilegales. Una cifra que desmienten desde el Ministerio de Trabajo: “El censo de extranjeros está inflado.Hay muchos que cambian de residencia y se empadronan de nuevo sin haberse dado de baja antes, lo que incrementa notablemente las cifras reales”.
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En La Modelo, Barcelona Condenados a 17 años unos presos que secuestraron a tres funcionarios
La Audiencia de Barcelona ha condenado a dos presos de la cárcel Modelo a 17 años y seis meses de cárcel y a otro reo a 16 años por amotinarse y secuestrar durante una hora a tres funcionarios de prisiones a los que maniataron y colocaron punzones en sus gargantas, hasta que otro grupo de funcionarios consiguió reducirles. El juez ha aceptado reducido la condena al recluso José Luis R.P. atendiendo a su dependencia a las drogas, por lo que le rebaja la condena que sí deberán cumplir íntegramente los presos Jose antonio R.A. y Manuel G.R.
Según explicaron los funcionarios secuestrados en el juicio, el 4 de febrero de 2007 los tres reclusos, que pertenecían al módulo sexto --de máxima seguridad y donde cumplen condena los reos más peligrosos--, aprovecharon que finalizaba su hora de patio para atacar a los trabajadores y pese a que debían volver al módulo de uno en uno, cuando entró el primero se abalanzaron sobre los trabajadores del centro, les pusieron los punzones en el cuello y les dijeron que si no se cumplían sus exigencias les iban a "ejecutar".
En un momento de la retención, un preso de la galería increpó a los presos sublevados por su acción, momento en el que dos de ellos abrieron su celda para atacarle.
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